Propósitos de enmienda.

¡¡Qué complicado que es todo!! ¡¡Qué difícil!! Y, sin embargo, a toro pasado la protección de la perspectiva le otorgaba a Gutiérrez la potestad para hablar con determinación -no exenta de altivez- de tiempos pretéritos. Al menos así pensaba él. Miento. Sólo pensaba en parte, pues él se recordaba en cada momento pasado como un actor de cine clásico a todos los efectos. Ya fuera dramático, gracioso, absurdo o trágico su recuerdo, él se rememoraba diciendo frases redondas, perfectas, exactas, acompañadas de movimientos precisos y sin parpadear por el humo de su propio cigarrillo.

Ahora, Gutiérrez se había propuesto dejarse de estupideces y actuar como realmente quería. Pero ahí estaba él para impedírselo. Él mismo, claro. Gutiérrez era Gutiérrez se mirase por donde se mirase (dando por sentado que nadie puede mirarse a sí mismo desde todos los ángulos. Cuestión de fisionomía. No abundaré más en la idea. Doy tantas explicaciones porque hoy por hoy hay que darlas para todo. La capacidad del pensamiento abstracto se reduce a una velocidad vertiginosa estos días. Además, nadie le da el beneficio de la duda a lo inocuo -y no digo ya a lo positivo- porque términos como compasión, caridad o fraternidad han sido barridos del imaginario colectivo). Gutiérrez se vistió de Gutiérrez, comió como Gutiérrez, rindió por debajo del Gutiérrez habitual en la pachanga de baloncesto -cosa que le echaron en cara- y se acostó al igual que hiciera el Gutiérrez que era ayer. Soñó con mil lugares futuros con un sólo nexo común: Gutiérrez estaba en ellos siendo, simplemente, Gutiérrez.

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4 pensamientos en “Propósitos de enmienda.

  1. El ser uno mismo siempre ha sido elogiado por la sociedad pero de forma inconsciente contaminamos nuestros comportamientos y actitudes ante los ojos del projimo, ya sea por como nos gustaria ser, por como deberiamos ser o tan solo por actuar de una forma correcta ante la sociedad. Queramos o no, intentamos ser politicamente correctos inflando nuestra personalidad mediante una deseabilidad social no perceptible a los ojos de los que nos rodean y a los nuestros mismos. Podemos ser nosotros mismos en nuestro oscuro letargo pero al entrar en contacto con la realidad reprimimos nuestros mas primitivos impulsos, deseos…La conducta del tal Gutierrez es añorada por el mas infimo ser de esta tierra pero os dejo que considereis con mi humilde opinion que es algo utopico ese deseo deseado(valga la “rebundancia”)por todos.Recomiendo a todo lector varias horas de introspeccion para conseguir cumplir nuestros propios deseos.

  2. Recomendación oída. Me dispongo a ponerla en marcha, pues. Sólo temo una cosa: que como me “introspeccione” demasiado voy a fastidiarme el hipotálamo, que me conozco y sé que conforme lo toque con los dedos voy a juguetear con él. Y eso segurico que no es nada bueno. Ya recomendaré en consecuencia. Hay que ser fiel a uno mismo (toma frase hecha). Ayer lo conseguí; hoy no. Pero eso es harina de otro costal…

  3. Primera vez.”Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.” Eduardo Galeano (lo recomiendo).Espero que no sea la última.

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