Intervalo de 10 minutos y tres meses

– Papá, papá… ¿mamá es puta?
– No te creas…

Ese chistecillo martilleaba las paredes internas del melón-cabeza de Gutiérrez hasta que, en uno de los terribles golpes, parte del cráneo cedió dando lugar al primer volcán que el susodicho Gutiérrez parió en su mocha. Su típica forma volcánica (recordemos que se trataba de un volcán, niños) hacía más fácil la vida en los días laborales: Gutiérrez podía colgar en él su bufanda, incluso su abrigo, y así tener los brazos libres para manipular cosas en general. Claro, que ello también le generaba inconvenientes, como la imposibilidad de aguantar una jornada completa sin despeinarse.

Nebulosas.

Muchas nebulosas.

Tresmilsetecientostrillonesdenebulosas.

A Gutiérrez le dio por los arenques porque, según repetía sin ninguna gracia, al mirar una lata abierta de los mencionados en escabeche no podía evitar preguntarles “¿Y are qué?” con la consiguiente carcajada y degustación cerda de los bichos esos.

Dos más tres nebulosas hacen dos más tres nebulosas.

Todo esto viene a decir que, entre fenómenos volcánicos y arenquefilias estivales, Gutiérrez no ha generado historias en el intervalo de tiempo arriba expuesto; pero no temáis, que ha vuelto… (oh).

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s